
Los vientos del otoño laceraron
con esquirlas de proyectil suicida
la primavera de un abril por demás
romántico y optimista.
Envidiosos, traicioneros, mórbidos…
Las razas de bronce y arabesca
no han sucumbido.
La lengua inmaculada e insobornable y
la calidad humana del
'cruel involuntario', continúan en pie de lucha.
¿Culpables?... Aún indiciados.
Tal vez cuando llegue el invierno
el veredicto se de a conocer y
será entonces que cimbren las entrañas
de la madre tierra por mal parido rayo
llamado, GEN.
Renuévense los estigmas placentarios,
estalle el grito de liberación a la abominable
opresión y canten victoriosas las voces del dolor
habiendo abolido la impotente esclavitud del
maleficio.
Anconstela
Copyright © DR
con esquirlas de proyectil suicida
la primavera de un abril por demás
romántico y optimista.
Envidiosos, traicioneros, mórbidos…
Las razas de bronce y arabesca
no han sucumbido.
La lengua inmaculada e insobornable y
la calidad humana del
'cruel involuntario', continúan en pie de lucha.
¿Culpables?... Aún indiciados.
Tal vez cuando llegue el invierno
el veredicto se de a conocer y
será entonces que cimbren las entrañas
de la madre tierra por mal parido rayo
llamado, GEN.
Renuévense los estigmas placentarios,
estalle el grito de liberación a la abominable
opresión y canten victoriosas las voces del dolor
habiendo abolido la impotente esclavitud del
maleficio.
Anconstela
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